Tras la creciente valoración de los alimentos funcionales y fitoterápicos, el jengibre ha consolidado su importancia tanto en el mercado gastronómico como en el farmacéutico internacional. Reconocido por sus propiedades termogénicas y medicinales, este rizoma es uno de los productos de la horticultura con mayor potencial de exportación en Brasil.
El jengibre, Zingiber officinale Roscoe, es una planta herbácea originaria de la isla de Java, en Indonesia, y de la India. Fue una de las primeras especias introducidas en Europa a través de la «Ruta de las Especias», siendo muy valorada desde la Antigüedad. En Brasil, su introducción ocurrió poco después del descubrimiento, traído por los colonizadores portugueses, adaptándose perfectamente al clima tropical y subtropical del país.
Actualmente, China lidera la producción mundial de jengibre, seguida por India, Nepal y Nigeria. En el escenario brasileño, la producción se concentra principalmente en la región Sudeste, destacando el estado de Espírito Santo, que es el mayor productor y exportador nacional, seguido por São Paulo y Paraná. Brasil ha destacado en el mercado global por la calidad visual y sanitaria de sus rizomas, atendiendo a mercados exigentes como Estados Unidos y la Unión Europea.
Datos recientes indican que el sector ha mostrado un crecimiento constante en el área plantada y el volumen de cosecha, impulsado por la demanda de productos naturales y suplementos alimenticios. La proyección para los próximos años es de expansión, con Brasil consolidando su posición como proveedor estratégico de jengibre fresco para el hemisferio norte, especialmente durante los períodos de entrecosecha de otros grandes productores.